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¿A qué minions tienes miedo? se supone que eres el adulto

Como os comenté en un post hace algunas semanas, mensualmente, contaremos con la colaboración de Rosa Eva, que se encargará de responder o aclarar aquellas dudas que tengáis relacionadas con la educación sexual de los peques. Por cierto, espero vuestros emails con todas esas preguntas que queráis realizarle!

Os copio un artículo que escribió Rosa Eva que me parece que refleja muy bien la esencia del libro y del proyecto y que, quizás, os sirva para abrir un poco los ojos a tooooodas esas cuestiones que no sabéis muy bien cómo abordar relacionadas con la educación sexual de los niños.

” ¿A QUÉ MINIONS TIENES MIEDO? SE SUPONE QUE ERES EL ADULTO

¿Te hace falta la traducción simultánea, a lenguaje de adulto, del título de este artículo? ¿de verdad lo necesitas?.

Pues no la vas a tener, porque resulta que estoy hablando en boca de un niño, si de un niño, bien educado en la escuela pública, y en sus aulas aún se enseña que los niños y las niñas no dicen palabras mal sonantes. No dicen tacos, sino que hacen sonar las palabras altas y claras, como el ding-dong de una campana preñada de primavera, vestida de cigüeñas.

Si se supone que eres el adulto de esta historia, y que usas los dos dedos que adornan tu frente, NO, no voy a traducirte lo que me resuena a gritos.

¿A qué Minions tenéis miedo los de más de veinte velas soplada? ¿Por qué no sois capaces de Amar con todo el alma? ¿Por qué no sois capaces de enseñarnos, hablando de frente, que el Sexo es una cosa y el Amor otra diferente?

Porque ¡Sí! existe Sexo solo escrito en minúsculas o en mayúsculas, dependiendo del aliento que te robe, lo fugaz del roce de un cuerpo con el otro. Porque ¡Sí!, del mismo modo, existe Amor en dos grafías, y el amor en minúsculas (perdona que te diga adulto mío) ese amor no le llega ni a la suela del zapato al SEXO con letras gigantes.

¿A qué Minions tienes miedo papá, cuando miras a otra parte si yo te hablo de frente? ¿A que Minions te encomiendas mamá, cuando detrás de mi pregunta, tu silencio lo grita todo?.

Tal vez yo no levante un palmo del suelo, pero a valentía no me ganáis ni el uno ni la otra. Se os llena la boca a la mayoría diciendo que sois guays, que lo de ser abierto, “progre” y modernísimo, vive tatuado a flor de piel en vosotros, pero, o el tatuaje es como los que me dejáis ponerme a mí, de esos que se ponen en el brazo con una chupetada y se quita con dos restregones, o la flor de vuestra piel, es como las amapolas que le gustan a las madres raras, que si las cortas para regalárselas el día de su cumpleaños, no llegan a casa vivas ni de coña.

¿A qué Minions tenéis miedo cuando nos dáis la espalda, en lugar de mirarnos a los ojos? Que solo hemos preguntado que es un orgasmo, que no os hemos puesto una pistola en la sien, ¿tal vez eso, os daría menos miedo? ¿tal vez la tele os ha dejado respuestas inmunes a los tiros, pero no a los orgasmos?

Tal vez pensando como pensamos nosotros, los de menos de un metro, la respuesta sea sencilla. Vosotros, los mayores, lleváis tantos años codiciando un amor de película que os habéis olvidado de la vida real, donde las princesas a días quieren ser republicanas, y donde los príncipes van dejando su azul desteñido por las esquinas. Nos han pintado un amor tan de colores, que cuando apagáis la luz, no sois capaces de fabricar un arco iris.

Os empeñáis en atesorar amor, en circunscribir la vida propia a la vida del otro, olvidándoos de cultivar vuestro mundo (el propio), para que el universo común se expanda, logrando al fin, que ese universo quede en un vaso de agua, que con demasiada frecuencia se desborda sin ton ni son.

¿A qué Minions tenéis miedo? Si solo os vamos a preguntar lo cotidiano, lo que deberíais hacer cada noche y a poder ser cada mañana el uno con la otra, el uno con el uno, o la una con la una, según sea vuestro modus operanding.

Nunca os preguntaremos algo que no hayáis hecho, pensado, sentido y experimentado. Pero si sois capaces de explicarnos el ciclo del agua, que eso no hay quien lo entienda y es un acto de fe total, ¿Cómo os puede dar miedo explicarnos, sin historias surrealistas, lo que es una erección, un orgasmo o como se masturba uno o una?.

Si sois capaces de meteros en internet y leeros no sé cuántos artículos de naturales, o de empollaros es libro de mates por las noches para enseñarnos cómo se hacen las dichosas integrales, que ya habéis olvidado, por cierto… ¿Qué Minions pasa con algo que se supone que hacéis a diario? Bueno, semanalmente… Bueno ¿una vez al mes? ¿En serio que el sexo en casa es tan escaso?.

En fin, tanta pregunta cuando en realidad sé perfectamente la respuesta. Os cuesta mirarnos a la cara, porque os desnudamos enteros sin tocaros una prenda de ropa, porque nuestras palabras os dejan el alma en cueros y de repente, os veis sin tanga ni gallumbos delante de un chaval o una chavala con los ojos como platos. Os cuesta, porque no os dais cuenta que la intencionalidad sexual solo está en vuestra cabeza, no en nuestra pregunta. No os dais cuenta, de que la confianza se cocina en casa, como el mejor lechazo del mundo mundial, el de Castilla y el que hacen los padres y las madres en mis fogones, los Domingos.

Que sois los que nos creasteis de nada, por favor… Que todo lo que nos digáis va a ser la leche con galletas de chocolate.

¿A qué Minions tenéis miedo?

Iván Ruiz y Rosa Eva Rabanillo

Anda… Que te tenga que enseñar yo a hablar de Sexo.”

Venga, enviadme un mail o dejadme un comentario con vuestras consultas, miedos, dudas… creo que esta es una gran oportunidad para aprender cómo enfocar este aspecto de la educación de los peques.

Dime qué piensas!