Cuento descabellado

Hace un par de meses,publiqué en el blog una entrada contándoos una de mis ideas locas;escribir un cuento descabellado, un cuento sin pies ni cabeza realizado entre varias personas.
Algunas personas se unieron al proyecto, muchas gracias a todas por apuntaros!!!
¿Y quiénes fueron esas locuelas que se atrevieron? Pues..,Lorena de Mi taller mágico de alquimia, Nagore, Negó, de Amatxu a ratitos, Verónica, de El rincón de Mixka, Sweet Valentine, Nax de Mordor, Mi cajón de sastre, Nekane, Padres en pañales, Beatriz, de Bathory’s world, Diario au pair, Mamá puede y Monstrua.
Y el resultado es….
Aquel día decidí salir a caminar.  Necesitaba poner en orden mis ideas y mis pensamientos.  Mis pies desnudos pisaban la arena y una ligera brisa con olor a mar me invadía, transportandome a ese lugar de la infancia que tanta nostalgia me producía.  De repente levanté la vista y mis ojos se encontraron con los de un desconocido que me miraba como si pudiera conocer cada secreto que ocultaba mi alma….Era una mirada sin maldad, una mirada como las que tienen los niños pequeños, esos pequeños que no saben de cosas de adultos. Me acerqué despacio para que no se asustase, de repente empezó a correr huyendo despavorido.
Corrí tras él y pude ver como se escondía en una pequeña cueva. Me acerqué con miedo, sin saber que podría ocultarse dentro de aquella cavidad en medio de la nada, encendí mi linterna y entonces….Vi una sombra, al principio tenía miedo de acercarme, no sabía con qué o quién podía encontrarme. Tenía que comprobarlo, no había hecho 6.000 kilómetros para darme la vuelta cuando ya lo tenía todo tan cerca. Pensaba en toda la gente que nunca creyó en mi y que cada vez que exponía mi teoría me tildaban de loca, pero ahí estaba, a punto de lograr mi objetivo. Estaba tan nerviosa que la linterna resbaló de mis manos, mi corazón latía a mil por hora y mientras me agachaba a recogerla, oí unos pasos… se estaba acercando y yo no sabía si sería capaz de aguantar toda aquella presión y sería capaz de…Enfrentar la situación como se esperaba de mí.  Como ellos esperaban de mí.  Me escondí bajo la mesa del estudio. Estaba aterrada. Aguanté la respiración y apreté los ojos como si de esa manera mi cuerpo se hiciera más pequeño. Eso nunca sucedió. Un hormigueo recorrió todo mi cuerpo y de repente desperté, abrí los ojos atónita, no comprendía nada. ¿Dónde demonios estaba? 
…Volví a cerrar los ojos, no podía creer lo que estaba pasando y sobre todo no saber donde estaba. Entonces me tranquilice, respire hondo y empece a observar a mi alrededor en busca de una salida. El lugar olía a tierra y estaba casi oscuro, sólo lograba ver algo porque las paredes tenían un cierto brillo, como si de algún mineral se tratará; observe una y otra vez y empece a caminar pero no encontraba la salida, sólo un largo camino que me adentraba más y más a lo profundo de ese lugar. Pero según caminaba pude ver otro camino y una luz al final, así que me puse a correr lo más rápido que pude y de pronto me dí cuenta que no podía detenerme de lo rápido que iba y caí a una estanque. Cerré los ojos para no ver lo que me encontraría…
 Caía y caía dentro del agua, con los ojos fuertemente apretados hasta que la repulsión de las plantas del estanque al tocarme, me hizo abrirlos de repente. Entonces lo vi. Lo primero que vi fueron sus ojos rojos mirandome, de la impresión mi boca se abrió y una gran cantidad de agua la llenó. Los pulmones me ardían, e intente nadar hacia arriba, hacia la luz. Lo intenté con todas mis fuerzas, pero una mano de cinco dedos apresó mi tobillo impidiendome alcanzar la luz, la libertad…arrastrástrandome hacia el fondo.Noté como se aceleraban mis pulsaciones y como mi respiración se entrecortaba por momentos. No veía el momento de tocar suelo firme. ¿A dónde iba? ¿Llegaría bien? De pronto, noté que caía de golpe al suelo, me levanté como buenamente pude y al mirar a mi alrededor me encontré un lugar totalmente desconocido para mí. Un lugar extraño, totalmente diferente a lo que conocía. 
Estaba nevando copiosamente, los árboles tenían las ramas curvadas por el peso de la nieve. Y, sin embargo, hacía calor, mucho calor, ese calor pegajoso propio de los meses más duros del verano. Algo me quemaba la cara y las manos, pero no era el sol porque en ese cielo extraño no había sol ni ninguna otra estrella que calentara o alumbrara el paisaje.  Me quité la chaqueta y comencé a caminar, había visto una luces rojizas mientras caía. Intuí y deseé que fuera una casa, pero lo que más deseaba de todo,  es que hubiera alguien que me dijera donde estaba y que demonios había ocurrido”
 Y así era, era una casa, entré, pero estaba vacía, ni muebles, ni personas… Pero de repente… “miauu” ¿Qué había sido eso? Había un gato, naranja, a rayas, ojos azules, precioso. Lo seguí por la casa hasta llegar a la parte trasera y me llevó al bosque más bonito que he visto nunca. Luminoso, espectacular, lleno de flores y frutos!! Enseguida agarré una manzana, un puñado de almendras y seguí andando guiada por el gato hacia el interior del bosque. 
Al cabo de unos minutos… ¡no me podía creer lo que estaba viendo! Un lago inmenso y los animales más extraños que había visto en mi vida ¿Sería una alucinación? A ver si la manzana no era una manzana…
Y en realidad todo era producto de mi inmensa imaginación, una locura transitoria propia en mi.
Emergian del lago grandes bestias, me miraban con unos ojos brillantes y perturbadores, como si esperaran algo, de repente senti una fuerte atracción y no pude evitar sumergirme en el agua. 
Y todo cambió! Un mundo mágico se abrió a mis ojos, colores vibrantes y un ambiente mas propio de un sitio donde puedes sentirte como en tu hogar cuando sabes lo diferente que eres.
Sin darme cuenta una criatura de aspecto draconiano se iba acercando hacia mi, sus escamas brillaban como la luz de la luna y sus dientes parecian autenticas perlas.
– Si quieres quedarte has de decir las palabras mágicas – me dijo la criatura.
A lo que solo pude responder algo absurdo a causa de los nervios y la situación.
– Manzana!! Quien ha dicho manzana???
Todos me observaban y me puse a reir a carcajadas, lo que consiguió que todo fuera aún mas desconcertante.
 Después de lo que me había ocurrido no me quedaba otro remedio. Creo que fueron los 30 segundos más largos e incómodos de mi vida. Una vez normalizada la situación decidí salir de la sala discretamente con la intención de desaparecer de allí lo antes posible. ¡La vez que mayor vergüenza he pasado en mi vida! 
Me monté en el coche y me puse a cantar a gritos mi canción favorita: “Girls just wanna have fun”. Me dejé llevar por la carretera, la música y la velocidad. Cuando quise darme cuenta estaba en medio de la nada, así que paré el coche, abrí la puerta y me tumbé en el capó para contemplar las estrellas. Estaba cansada, necesitaba parar, despejarme, repasar lo vivido en estas ultimas horas… ¿Era real? Estaba confusa pero a la vez muy tranquila, de repente me entró mucho sueño y pensé que podría dormir un rato, busqué en el coche una manta que había metido hace días, me acurruque en ella y me deje llevar por el sueño.
Estaba soñando con él, con aquellas vacaciones junto al mar, aquel día alquilamos un barco para acercarnos a una isla pequeñita en la que no había nada, solamente arena, agua y nosotros dos, aquel día fue especial, ¿por qué estaba recordándolo en sueños precisamente hoy? No, no quiero recordarlo, fuera de mis sueños! De repente oí un ruido y me desperté sobresaltada….Y ahí estaba, igual que en mis sueños, el calvo de la lotería con la peluca de Goku, al lado del sofá y recordándome que no, que este año tampoco me había tocado nada. Cuando me quité las legañas, residuos de la macro siesta que me había echado, comprobé que en realidad me hablaba mi sobrino, ataviado con la peluca que le regalé por su cumpleaños y meneando una revista abierta por la página en la que aparecía el anuncio de marras. Definitivamente, creo que este sí va a ser el año en el que tomaré las riendas de mi vida y seré, por fin, la fabricante de ilusiones que siempre soñé ser.

0 thoughts on “Cuento descabellado

  1. La verdad es que al final ha quedado bastante bien, :). Me alegra mucho haber participado en esta iniciativa. Si se te ocurre cualquier otra… ¡Ya sabes dónde encontrarme! 😉

    ¡Un abrazo!

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