¡No tengo tiempo!

Libro de la editorial Picarona, ¿conocéis esta editorial? sus albumes ilustrados tienen unas ilustraciones (perdonad la redundancia) preciosas, y este no iba a ser menos. Si tuviera que decidir una palabra, o conjunto de ellas, que definiera una característica común a todos los libros de esta editorial, sería precisamente eso, “ilustraciones preciosas” Pero como no solo de ilustraciones se componen los libros, las historias y mensajes que encontramos entre sus páginas son también atractivas para los niños, y se les suele sacar bastante juego.

No tengo tiempo. Autor Helena Kraljic

Un oso se dispone a comenzar su periodo de hibernación y quiere despedirse de sus amigos antes, pero no puede hacerlo. Todos parecen estar demasiado ocupados.

¿Cómo te sentirías si tuvieras algo importante que contar a alguien pero ese alguien estuviera demasiado ocupado para parar a escucharte? probablemente mal, ¿verdad? Espera, párate un momento a pensar. ¿Te recuerda a algo esto que te he dicho? ¿podría aplicarse a otro contexto? A mí me ha traído algo a la mente. Todos esos momentos en los que los niños quieren contarnos algo que para ellos es realmente importante (puede ser que ese día le ha tocado ser el “maquinista” en clase, o que te quiere enseñar esa flor que acaba de ver, o que quiere ir a jugar al parque con su amigo X) y no tenemos tiempo para escucharles porque estamos haciendo otra cosa, hablando con otro adulto, haciendo la compra en el supermercado o escuchando a alguien en la tele, porque sí, a veces, se le da más importancia a alguien que aparece en la pequeña pantalla que a nuestro propio hijo. A ti puede parecerte que eso que te quiere contar no tiene importancia, que puede esperar un minuto, o cinco o treinta a ser escuchado, pero para tu hijo, es algo verdaderamente importante. A veces parece que se nos olvida que ellos están en otro momento de la vida diferente al nuestro y que sus anhelos, sueños…difieren de los nuestros, que para ellos las prioridades y el orden de importancia es diferente al nuestro, que a ellos también les gusta que se les escuche y que ellos también tienen mucho que decir.

Y bueno, quizás otra persona que haya leído este libro, le de otra lectura, pero esta es la que yo le doy. Seguramente, mis hijos no lo hayan visto de este modo, obviamente. Ellos habrán visto tan solo la historia de un oso que quiere contar algo a sus amigos y estos no disponen de tiempo para escucharle, pero podemos hablarlo con él, intentar que vea más allá de lo obvio. Sacar el tema. Ya sabéis que soy muy dada a utilizar los cuentos para hablar de diversos temas con mi hijo. ¿Soy la única que lo hago?

 

Dime qué piensas!